LA ORDEN DE LAS HERMANAS POBRES
La Orden de las hermanas pobres de Santa Clara (también conocida por Hermanas Clarisas pobres, Clarisas descalzas o Clarisas) es la rama femenina de la Segunda orden de San Francisco.
Fundada por San Francisco de Asís y Santa Clara de Asís, sus inicios se encuentran en la ermita de San Damián donde vivió Santa Clara de Asís y sus hermanas. Su vida estaba dedicada a la oración, el trabajo manual y la asistencia a los pobres.
Santa Clara, que siempre fue fiel al ideal de pobreza de San Francisco, consiguió que el Papa les aprobara el «privilegio de la pobreza» por el cual el monasterio no recibiría rentas. La santa, además, escribió una regla para sus hermanas.
Con el tiempo los monasterios se fueron acomodando hasta quedar sin vigencia el privilegio de la pobreza. Después de la muerte de Santa Clara, todos los monasterios pidieron que se les diera una regla más suave y de acuerdo a su realidad; de tal manera que el Papa Urbano IV les redactó una nueva regla y nacieron las Clarisas Urbanitas. Esta regla fue general para todas las clarisas.
En la actualidad muchos monasterios han regresado a la profesión de la Regla de Santa Clara. Hay unas 20.000 hermanas en todo el mundo. Los monasterios se han agrupado en federaciones.